La crisis económica mundial ha tenido un impacto profundo en la vida de los haitianos. En un país donde la mayoría de su población vive en la miseria, los productos de base se han encarecido substancialmente. El precio del kilo de arroz (alimento básico de la dieta haitiana) se ha multiplicado por 3 en el transcurso de los últimos meses. En diciembre, valía 1,10 euro, ahora, 3,40 euros (lo que ya en Barcelona encontraríamos muy caro, de hecho!). Considerando que un haitiano medio (por ejemplo, un profesor en una de las escuelas que apoyamos) gana 20 euros, id haciendo cuentas.
Pongo el ejemplo del arroz, pero podría poner tantos otros, por el encarecimiento ha afectado a todos los niveles: la comida, el transporte, los materiales de construcción....; y siempre doblando y triplicando los precios...
Esperabamos pues que la población se quejase en el algún momento ante lo que llaman "la vie chère" (la vida cara) y después de un tiempo en el que estupefacción les había paralizado, esta semana han empezado las manifestaciones en las grandes ciudades y los follones.
Al principio de esta semana, parecía ser que Puerto Príncipe estaba preso de manifestantes y no se aconsejaba ir allí. Por suerte, nosotros nos encontramos estos días en Sterling, y en este llamálo pueblo, llamálo paramo, nada llega, sólo los rumores de que del otro lado del río, allá en la civilización moderna, pasan cosas.
Así dentro de nuestra burbuja pastoril, nos encontramos la mar de protegidos y tranquilos.
En lo concerniente a las manifestaciones y otros altercados, desde ayer que parecen haberse calmado tras la comparecencia del Presidente Préval ante los medios de comunicación. El presidente promete soluciones a largo término e insinúa una dimisión a corto plazo, la del Primer Ministro, Jacques Edouard Alexis. Yo no veo cómo esto va a hacer bajar los precios pero hoy la población parecía más calmada, así que su impacto debe tener.
Así que no os preocupéis, que nosotros de momento no vamos a Puerto Príncipe y no nos pasa nada.